Disney suele pensarse como un territorio de la infancia. Sin embargo, en Disney World Orlando, más del 50% de los visitantes son adultos que viajan sin niños.
Este proyecto se centra en el parque como un espacio diseñado para sostener la ilusión. Los visitantes regresan de manera recurrente, coleccionan objetos y consumen sus historias. Una forma de fascinación persistente y casi obsesiva, en donde nostalgia, seguridad y distracción se entrelazan.
Desde 2011 hasta la actualidad, este proyecto documenta escenas dentro de ese universo. Siendo tanto partícipe como observadora, fotografío e intervengo escenas que exploran los límites del comportamiento que un individuo se permite traspasar en estos espacios, donde humanos y animales coexisten en una atmósfera en la que lo artificial se vuelve natural y lo absurdo, cotidiano.
EN
Disney is often seen as a realm of childhood. Yet at Disney World Orlando, more than 50% of visitors are adults traveling without children.
This project focuses on the park as a space designed to sustain illusion. Visitors return repeatedly, collect objects, and consume its stories. A form of persistent, almost obsessive fascination in which nostalgia, a sense of safety, and distraction become intertwined.
From 2011 to the present, I have documented this universe. Being both participant and observer, I photograph and intervene in scenes that explore the limits of behavior that an individual allows themselves to cross in these spaces, where humans and animals coexist in an atmosphere in which the artificial becomes natural and the absurd becomes ordinary.