Disney suele pensarse como un territorio de la infancia. Sin embargo, en Disney World Orlando, los menores de 18 años representan apenas el 15% de los visitantes. La mayoría son adultos que viajan sin niños: entre el 50% y el 60% del total.
Se los conoce como adultos Disney: personas que visitan de manera reiterada los parques de la franquicia, compran sus objetos y consumen sus películas. Una forma de fascinación persistente y casi obsesiva, en la que nostalgia, seguridad y distracción se entrelazan.
Desde el 2011 hasta la actualidad, este proyecto documenta escenas dentro de ese universo. Siendo tanto partícipe como observadora, fotografío e intervengo escenas que exploran los límites del comportamiento que un individuo se permite traspasar en estos espacios, donde personas y animales coexisten en una atmósfera en la que lo artificial se vuelve natural y lo absurdo cotidiano.